En el mundo de los caninos es fundamental comprender en gran escala las diferencias que tienen los perros de presa a los demás, debido a que, su mordida no es la misma. Aprender a manejar situaciones que conlleva la mordida de un perro con otro es importante para no solo proteger a la mascota, sino a la demás población.
Separar a un perro con otro puede ser sencillo, lo que no lo es, es soltar la mandíbula de un canino de presa, ya que, puede ser mucho más peligroso y complicado.
Según el medio Soy un perro los caninos de presa suelen ser considerados potencialmente peligrosos (PPP) en muchos países y a menudo requieren permisos especiales y el uso obligatorio de bozal en lugares públicos.
Una característica que se destaca es que, al morder, tienden a no soltar a su presa, sino que aplican una fuerza continua y persistente hasta lograr matarla. Sin embargo, el medio hace énfasis en que no todos son agresivos y la responsabilidad recae en los dueños al educar sus perros, independientemente de la raza.
Los métodos para liberar la mandíbula de un perro de presa son: palanca y asfixia.
Estos procedimientos pueden sonar agresivos, pero no es así, la mascota no sufrirá ningún daño y, por el contrario, esta soltará a su presa, ya sea un perro u otro animal que haya sido mordido.
- Técnica de palanca:
Lo que debe hacer es levantar los labios de la boca del perro e introducir un palo de grosor considerable, para evitar que se rompa, donde solo hay encía. Debe aplicar presión para abrir la mandíbula y lograr que suelte a su presa. Se recomienda que esta técnica la realice el dueño o una persona que esté familiarizada con el animal.
- Técnica de asfixia:
Esta técnica es efectiva para liberar sin causar daño. Consiste en aplicar presión en el cuello del perro para que suelte la mordida. Se puede sujetar firmemente el collar y presionar la tráquea, o utilizar un cinturón o correa para ejercer presión en el cuello y lograr que el perro suelte.